Resignificando la tradición. J. S. Bach en Chile 1925 – 1950

Daniela Fugellie

El 16 de agosto de 1944, el presidente de Chile, Juan Antonio Ríos, firmó una Ley de la República autorizando el establecimiento de un monumento público a J. S. Bach en Santiago. La firma presidencial simbolizaba la legitimación institucional de un proceso que se venía desarrollando en Chile desde la década de 1920, cuando la Sociedad Bach (1917–1932) encabezada por Domingo Santa Cruz (1899–1987) comenzara a difundir la obra del compositor alemán en el país. La peculiaridad de la recepción de la obra de Bach en Chile radica en que los estrenos de sus obras se desarrollaron paralelamente a una completa reforma de las instituciones musicales de educación e interpretación, la cual se impulsó justamente desde la Sociedad Bach y en ‘nombre de Bach’. Junto con una visión panorámica de los estrenos de las obras del compositor desde 1924, con especial énfasis en los aniversarios de 1935 y 1950 y la participación de músicos tales como Claudio Arrau, Erich Kleiber y Herman Scherchen, la ponencia estudiará la manera en la que la figura de J. S. Bach fue resignificada en Chile como un símbolo de constante renovación y una “puerta del pasado y la tradición que podía enfrentar el porvenir” (Santa Cruz, Discurso de 1950, MS), vinculándolo con concepciones de intelectualidad, espiritualidad, depuración del gusto musical y religiosidad. Ya que este movimiento culminó en una reforma general de la institucionalidad musical chilena, reunida desde 1940 en el Instituto de Extensión Musical de la Universidad de Chile, explorar este símbolo permite adentrarse en los valores que fundamentaron algunas de las instituciones musicales más importantes del país. La recepción de Bach en Chile no ha sido estudiada aún en profundidad, por lo que la ponencia se basará principalmente en fuentes primarias, entre ellas materiales del Archivo de Santa Cruz, programas de conciertos, discursos y prensa.

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On August 16, 1944, the Chilean president Juan Antonio Ríos signed a statute authorizing the establishment of a public monument for J. S. Bach in Santiago. This was the symbolical legitimation of a development that had started in Chile during the 1920s, when the Chilean Bach Society (1917–1932) leaded by Domingo Santa Cruz (1899–1987) began with the diffusion of the German composer. The particularity of Bach’s reception in Chile relies in the fact that the Chilean premiere of his works went parallel to a complete reform of the musical institutions of education and performance, which was initiated by the Bach Society and ‘in the name of Bach’. Beside of a general view of the performance of Bach’s works in Chile since 1924, and especially during the anniversaries of 1935 and 1950, considering the role of interpreters and conductors such as Claudio Arrau, Erich Kleiber and Herman Scherchen, the paper will study how the figure of Bach was resignified in Chile as a symbol of constant renovation and “a bridge to the past and the tradition to face the future” (Santa Cruz, Conference 1950, MS), connecting him with conceptions of intellectuality, spirituality, depuration of the musical taste, and religiosity. Since this movement culminated in a general reform of the Chilean musical institutions, centralized since 1940 under the direction of the Instituto de Extension Musical at the Universidad de Chile, the exploration of this symbol can open a perspective on the values that rely behind some of the most important musical institutions of the country. Until now, the reception of Bach in Chile has not been object of musicological research. The paper will be based in primary sources, among them the Archive of Santa Cruz, concert programs, speeches, and press.