Una aproximación musicológica a la canción queer en Chile

Nayive Ananías Gómez

Los primeros exponentes en trabajar la canción queer datan de inicios de la década de 1990, herederos de los estudios culturales, de género y el feminismo. El movimiento queer norteamericano apostó por una desontologización del sujeto de la política de las identidades (Preciado 2003), que ahora se ejecuta desde “lo diferente, lo raro, lo minoritario, incluso lo precario” (Valencia 2015: 23).

Como señala Peraino (2013), diversos académicos (Brett, Wood y Thomas 1994; Butler 2002; Du Plessis y Chapman 1997; Ensminger 2010; Geyrhalter 1996; Heller 2007; Pérez 2009; Ramos 2003; Taylor 2012; Valentine 1995; Walser 1994; Webster 1993) han generado trabajos sobre cómo las orientaciones sexuales inciden en la expresión musical.

En Latinoamérica hallamos escasas investigaciones sobre el vínculo entre música popular y disidencias sexuales. En Brasil destacan los estudios concernientes al universo gay y la androginia (Paulafreitas 2012; De Oliveira, Da Costa y Da Costa 2015; Da Silva 2013), mientras que López-Cano (2008) se refiere a la construcción social del género en el tango queer argentino, en la timba y en el regetón (sic) en Cuba, y en los sonideros mexicanos.

Chile, en cambio, está al debe en este tipo de estudios. Hasta hoy encontramos dos: Gallardo (2014), quien relaciona la música comercial con la construcción de la identidad gay en Santiago a través de las divas del pop; y Fuentealba (2014), quien explora la experiencia musical y la identidad de género en homosexuales de la capital.

En esta ponencia reconstruiré el desarrollo de la canción queer en Chile desde 1970, considerando artistas del pop, el rock, el punk y el reggaetón. Resulta importante realizar un estudio musicológico, comprendiendo las singularidades culturales del país, como la fuerte raigambre del patriarcado y la heteronormatividad, así como la tardanza en la aceptación de las diversidades sexuales.

******

A musicological approach to queer song in Chile

The first exponents in working on queer song date from early 1990s, who were heirs of cultural and gender studies. The American queer movement bet on a deontologization of the subject of identity politics (Preciado 2003), which now carries out from “the different, the rare, the minority, even the precarious” (Valencia 2015: 23).

Peraino (2013) points out that several scholars (Brett, Wood & Thomas 1994; Butler 2002; Du Plessis & Chapman 1997; Ensminger 2010; Geyrhalter 1996; Heller 2007; Pérez 2009; Ramos 2003; Taylor 2012; Valentine 1995; Walser 1994; Webster 1993) have generated studies about how sexual orientations have an impact on musical expression.

We find a few research about the link between popular music and sexual dissidence in Latin America. In Brazil there are studies about the gay and androgyny universe (Paulafreitas 2012; De Oliveira, Da Costa y Da Costa 2015; Da Silva 2013), whereas López-Cano (2008) analyses social constructionism of gender in Argentinian tango queer, in Cuban timba and regetón [sic], and in Mexican sonideros.

We only find two studies in Chile: Gallardo (2014) relates pop music with the construction of gay identity in Santiago through pop music divas; and Fuentealba (2014) explores musical experience and gender identity in gay men of the capital.

In this presentation I’ll rebuild the development of queer song in Chile since the 1970s, considering pop, rock, punk and reggaeton singers. It’s very important to conduct a musicological study, understanding the cultural singularities of Chile, such as its strong patriarchal roots and heteronormativity, as well as the delay in accepting sexual diversity.